Un gol tempranero y una sólida gestión de los tiempos le bastaron al conjunto marroquí para llevarse una ajustada victoria por 1 - 0 en un encuentro marcado por el rigor táctico, los cambios estratégicos y la resistencia en los minutos finales.
El partido no dio margen para el estudio mutuo. Apenas al minuto 2', una combinación letal rompió el cero en el marcador: Diaz asistió con precisión a Saibari, quien no perdonó frente al arco para poner el 0-1. El gol tempranero obligó a replantear los planes locales, mientras que la visita se asentó con confianza sobre el terreno de juego.
La tensión física se hizo sentir temprano, reflejada en la tarjeta amarilla que vio Diop a los 23' por cortar un avance prometedor. Con el marcador a favor de los visitantes, el partido se fue al descanso tras unos primeros 45 minutos intensos pero con pocas ocasiones claras tras el gol inicial.
En la segunda mitad, la necesidad de buscar el empate forzó los primeros movimientos desde el banquillo local. Al minuto 60', Tierney dejó su lugar a Doak para refrescar el ataque. Poco después, a los 65', la frustración local se hizo evidente cuando Robertson recibió una tarjeta amarilla tras una dura entrada.
Buscando mayor peso ofensivo y piernas frescas, el técnico local realizó una doble sustitución al minuto 71', dando entrada a Adams y Christie en reemplazo de Dykes y Mclean.
Por su parte, el equipo visitante replegó líneas para defender la ventaja, reforzando su estructura en el tramo final. Al minuto 84', ejecutaron un triple cambio masivo: Saibari (autor del gol), Khanouss y Diaz abandonaron el campo para permitir el ingreso de Rahimi, Talbi y Amaimouni-Echghouyab, buscando cerrar por completo los espacios.
Los últimos minutos fueron un monólogo de cambios defensivos y desesperación local. El bando local quemó sus últimas naves al 89' con los ingresos de McGinn y Patterson por Stewart y Ralston, pero el muro defensivo visitante ya era impenetrable. Todavía hubo tiempo para una última ventana de sustitución visitante al 90', cuando Mourabet entró por Ounahi para arañar segundos al cronómetro.
Tras completarse el tiempo reglamentario, el pitido final decretó el 1 - 0 definitivo. Una victoria trabajada desde el primer minuto gracias al acierto de Saibari, ante un rival que lo intentó con más voluntad que claridad.


