HIF y la tensión creciente por la planta proyectada frente a Colón
Escrito por Fede Cabrera
El proyecto de la multinacional HIF Global para instalar una planta de e-combustibles e hidrógeno verde en Paysandú, frente a la costa de Colón, sigue sumando capítulos y profundizando un debate que atraviesa lo ambiental, lo político y lo productivo. Con una inversión anunciada superior a los 5.300 millones de dólares, la iniciativa se presenta como uno de los mayores emprendimientos industriales de la región, aunque del lado entrerriano persisten fuertes cuestionamientos.
En las últimas semanas, una de las novedades centrales fue el avance judicial impulsado para solicitar informes sobre el proyecto, en paralelo a nuevos pedidos para que se evalúen posibles impactos transfronterizos en el marco del Estatuto del Río Uruguay. También tomó fuerza la discusión por una eventual relocalización de la planta, una posibilidad que aparece en el debate político aunque sin definiciones concretas.
La obra proyectada —que contempla producción de metanol sintético a partir de hidrógeno verde, además de infraestructura energética asociada— genera preocupación en Colón por su cercanía con la costa y por el impacto visual, ambiental y turístico que podría traer aparejado. Organizaciones sociales, vecinos y sectores vinculados al turismo sostienen que el emprendimiento modificaría el perfil paisajístico y productivo de una ciudad fuertemente ligada al río.
Mientras tanto, desde Uruguay el proyecto continúa su camino administrativo. HIF presentó documentación ambiental y el proceso de evaluación sigue en curso, aunque con mayores exigencias para considerar a Colón dentro del área de influencia del estudio de impacto. Ese punto fue leído en Entre Ríos como un pequeño avance, aunque insuficiente frente al reclamo de fondo: mover la planta lejos del río.
El conflicto, además, reaviva memorias del antecedente Botnia-UPM y vuelve a poner sobre la mesa una discusión histórica en la región: desarrollo industrial versus protección ambiental. Entre caravanas, asambleas y presentaciones institucionales, la resistencia local sostiene la presión mientras el proyecto sigue sin resolución definitiva.
Hoy el escenario muestra tres ejes en disputa:
Un proyecto que avanza en evaluaciones ambientales.
Un frente social y político que insiste con la relocalización.
Un proceso judicial y diplomático que puede abrir nuevos capítulos.
Por ahora, el HIF sigue siendo más que una inversión anunciada: es un conflicto abierto sobre el futuro del río Uruguay y el modelo de desarrollo que se pretende instalar frente a Colón.