En un partido cargado de emociones, fricción y decisiones del VAR, la Selección de Colombia logró imponerse por la mínima diferencia (1-0) ante la República Democrática del Congo en un encuentro que se definió en el tramo final gracias a la insistencia cafetera.
Apenas al minuto 4, el lateral Daniel Muñoz encendió las alarmas de la defensa africana al abrir el marcador de manera temprana. Sin embargo, la alegría duró poco: al minuto 8, tras la revisión del VAR, el gol fue anulado, devolviendo la igualdad y la tensión al terreno de juego. A pesar de las aproximaciones de ambos equipos, el marcador no se movió más durante la primera mitad, mandando el encuentro al entretiempo con un cerrado 0-0.
La segunda parte arrancó con piernas frescas para RD Congo con el ingreso de Sadiki por Mukau, pero el partido empezó a ganar en intensidad física. Al minuto 56, el colombiano Lucumí vio la tarjeta amarilla, reflejo de la fuerte disputa en el mediocampo. Buscando cambiar la dinámica y romper la sólida defensa congoleña, el cuerpo técnico de Colombia realizó una doble sustitución clave al minuto 58: ingresaron Quintero y Córdoba en reemplazo de Rodríguez y Suárez.
Los cambios dieron sus frutos y la recompensa llegó en el minuto 76. Tras una asistencia de Quintero, Daniel Muñoz apareció de nuevo para tener su revancha personal y mandar el balón al fondo de la red, desatando la locura en la tribuna y poniendo el 1-0 definitivo.
Los minutos finales se vivieron con el cuchillo entre los dientes. RD Congo intentó reaccionar refrescando el ataque, pero Colombia supo replegarse con inteligencia. La tensión acumulada se tradujo en amonestaciones en el tiempo de descuento: Pickel vio la amarilla para los africanos al 90'+3, mientras que Lerma hizo lo propio al 90'+4 para asegurar que los tres puntos se quedaran en casa.
Colombia se aseguró su clasificación a la proxima ronda y ahora enfrentará a Portugal para definir su posición en el grupo, mientras que Congo (1 punto) jugará ante Uzbekistan (ya eliminado).

