Ecuador supo levantarse del golpe más temprano para terminar sometiendo a una Alemania que se diluyó entre sus propios cambios. El pitazo inicial apenas se asentaba en los oídos cuando llegó el primer balde de agua fría. Corría el minuto 2; la zaga tricolor aún buscaba sus marcas cuando Florian Wirtz frotó la lámpara y sirvió un pase quirúrgico para que Leroy Sané definiera con la frialdad que lo caracteriza. El 0-1 parcial en el marcador auguraba una noche de sufrimiento, de esas donde el gigante europeo impone su ritmo monótono y devastador.
Lejos de replegarse o entrar en pánico, el libreto se mantuvo intacto. La respuesta fue tan inmediata como espectacular: al minuto 9, Nilson Angulo capitalizó una magistral asistencia de Denilson Vite para inflar las redes y desatar la locura. Nueve minutos de juego y el tablero ya dictaba un electrizante 1-1.
El ritmo físico no dio tregua, obligando al colegiado a sacar las tarjetas antes del descanso. Piero Hincapié vio la amarilla al minuto 43 tras cortar un avance peligroso, y apenas un minuto después, Aleksandar Pavlović recibió la suya por el bando teutón. El entretiempo llegó como un respiro necesario para dos planteles que lo estaban dejando todo.
Alemania movió el banco sentando a Pavlović para dar entrada a Stiller, buscando mayor pulcritud en la salida. La fricción continuó y Alan Franco se sumó a los amonestados al minuto 50. Sin embargo, promediando la hora de partido, el carrusel de cambios modificó sustancialmente la fisonomía del encuentro.
Mientras Alemania dosificaba a sus figuras (retirando a Havertz, Kimmich y posteriormente a Wirtz), el estratega tricolor refrescó las bandas y la ofensiva con el ingreso de Preciado y la experiencia de Enner Valencia. El cambio clave llegó en el minuto 71, cuando Estupiñán ingresó por Hincapié para darle una proyección punzante al carril izquierdo.
Y la recompensa a la audacia llegó en el minuto 77. En una transición perfecta, Gonzalo Plata apareció como un fantasma en el área tras una gran habilitación de Rodríguez para definir con maestría y firmar el 2-1 que hacía justicia a lo visto sobre el césped.
De tal forma, con este importante victoria frente a Alemania, la selección sudamericana consiguio estar como mejor tercero para la clasificacion a la próxima ronda.


