El arranque fue parejo. Los Diablos Rojos intentaban imponer su ritmo, pero se toparon con una defensa egipcia férrea. La primera emoción fuerte llegó a los 19 minutos: tras una gran jugada de Mohamed Salah por la derecha, asistió a Ashour quien, con un toque sutil, puso el 1-0 parcial para los "Faraones". La alegría egipcia se hizo sentir en las tribunas.
Ambos entrenadores movieron el banco buscando soluciones. En Egipto, Salah y Abdelkarim dejaron su lugar para que ingresen Ziko y Zizo a los 76'. En Bélgica, Lukaku y Ketelaere entraron por Onana y Raskin a los 56', buscando más peso ofensivo.
Bélgica sintió el impacto y salió decidida a buscar el empate. A los 34', Fatouh vio la tarjeta amarilla tras una falta dura sobre un rival. Los dirigidos por Domenico Tedesco seguían presionando y el empate llegó en el complemento: a los 66', tras una buena jugada colectiva, Hany marcó en contra el 1-1. El partido estaba para cualquiera de los dos.
Los minutos finales fueron un ajedrez viviente. Egipto refrescó el ataque sacando a sus figuras (Salah y Ziko le dejaron el lugar a Abdelkarim y Zizo a los 76'), y sobre el cierre, a los 89', armó una doble ventana con los ingresos de Adel y Hafez para enfriar el partido y firmar las tablas.
Fue final, 1 a 1 clavado. Un empate que le calza justo a un partido donde ninguno merecía irse con las manos vacías, pero donde tampoco a nadie le sobró nada.
La proxima fecha Belgica irá contra Nueva Zelanda y Egipto contra Irán.

