Empate electrizante entre Nueva Zelanda e Irán
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Empate electrizante entre Nueva Zelanda e Irán

Escrito por Fede Cabrera

La espera terminó y el balón comenzó a rodar en la cita mundialista para el Grupo G. Los primeros 45 minutos entre Irán y Nueva Zelanda cumplieron con creces las expectativas de los fanáticos en el SoFi Stadium, entregando un choque de estilos de alta intensidad que mandó a ambas escuadras al descanso con un justo pero emocionante 1-1 en el marcador.

El combinado oceánico golpeó primero y congeló las tribunas apenas arrancaba el compromiso. Cuando los equipos aún se acomodaban en el campo, una desatención en la zaga iraní permitió que Elijah Just apareciera en el minuto 7' para mandar el balón al fondo de la red tras una asistencia de su capitán y referente, Chris Wood. El tempranero 0-1 obligó a los iraníes a replegarse tácticamente y a los neozelandeses a asumir el protagonismo absoluto del juego.

La presión alta surtió efecto en el minuto 32', momento en el que Ramin Rezaeian aprovechó una brillante asistencia de Shahriar Moghanlou para definir con categoría y firmar el 1-1 que hizo estallar el estadio.

Los minutos finales de la primera mitad mantuvieron el drama en lo más alto: Nueva Zelanda intentó recuperar la ventaja con un par de aproximaciones de Wood, mientras que a Irán le fue anulado un gol de cabeza de Ali Nemati por fuera de juego en el tiempo de descuento.

El arranque del complemento trajo consigo movimientos inmediatos en el tablero táctico de Irán. Con la firme intención de adueñarse de las bandas, el seleccionador asiático ordenó el ingreso de Mehdi Ghayedi en lugar de Yousefi para el inicio del minuto 46'. Pocos minutos después, buscando refrescar la pólvora en ataque, Ali Alipour saltó al campo en el minuto 53' sustituyendo a Moghanlou.

Sin embargo, cuando Irán apenas se reacomodaba con sus nuevas piezas, Nueva Zelanda volvió a dar un golpe de autoridad con una fórmula que ya les había dado réditos. En el minuto 54', la letal conexión oceánica apareció de nuevo: Chris Wood asistió de manera precisa a Elijah Just, quien no perdonó frente al arco para firmar su doblete de la noche y poner el sorpresivo 1-2 a favor de los "All Whites".

El gol caló hondo en el combinado iraní, que reaccionó con furia y no tardó en devolver la paridad al marcador. En el minuto 64', tras una gran jugada colectiva iniciada por Rezaeian, Mohammad Mohebi infló las redes para decretar el emocionante 2-2 que desató la locura en las gradas.

Por el lado de Irán, el experimentado Ehsan Hajsafi ingresó en el minuto 65' en sustitución de Ghoddos para darle equilibrio y control al mediocampo. Por su parte, el estratega de Nueva Zelanda respondió con un doble cambio estratégico en el minuto 68' para refrescar las piernas de su equipo: Ben Old y Tommy Thomas ingresaron al terreno de juego reemplazando a Liberato Cacace y Callum McCowatt, respectivamente.

Hacia el tramo final de este periodo, en el minuto 78', el conjunto neozelandés agotó una ventana más de cambios con la entrada de Callal Elliott en sustitución de Tim Payne, buscando blindar la línea defensiva ante los constantes embates de un equipo iraní que presionaba con todo en busca de la victoria.

El tramo definitivo del encuentro se jugó con el corazón en la mano. Al ingresar al minuto 80', el cuerpo técnico de Irán decidió retirar de la cancha a su principal referente ofensivo, Mehdi Taremi, para dar ingreso a Amirhossein Hosseinzadeh, buscando frescura y velocidad para romper el cerrojo defensivo neozelandés en los últimos metros.

A medida que el reloj se consumía, la fricción se adueñó del mediocampo y los espacios comenzaron a cerrarse. La tensión acumulada estalló en el minuto 89', cuando el experimentado mediocampista iraní Ehsan Hajsafi vio la tarjeta amarilla tras cortar con vehemencia un contragolpe prometedor comandado por los "All Whites".

Ya sobre el minuto 90', con el tiempo cumplido y ambos equipos Exhaustos por el desgaste físico, Nueva Zelanda echó el resto de sus variantes tácticas para asegurar el resultado en el tiempo de descuento. El seleccionador oceánico ordenó un doble cambio defensivo: Tyler Bindon sustituyó a Marko Stamenic para poblar la zaga, mientras que Jesse Randall ingresó por Sarpreet Singh para ganar valiosos segundos al cronómetro.

Tras el pitazo final del colegiado, se decretó el Fin de los 90 minutos con un electrizante 2-2 definitivo en el tablero. Un reparto de puntos que premia la pegada de Nueva Zelanda y la capacidad de reacción de Irán, dejando el Grupo G completamente abierto y al rojo vivo de cara a las próximas jornadas mundiales.

La proxima fecha Nueva Zelanda jugará contra belgica e Irán contra Egipto.

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