El fútbol tiene estas noches mágicas donde David le frena el paso a Goliat. En un partido de alta tensión, la selección de Cabo Verde firmó una de las páginas más gloriosas de su historia reciente al empatar 0-0 ante España.
El partido comenzó con el guion esperado: España dueña de la posesión y Cabo Verde esperando replegada para morder a la contra. La intensidad de los "Tiburones Azules" se hizo notar temprano cuando Cabral recibió una tarjeta amarilla al minuto 16', marcando el territorio defensivo.
El gran susto para los africanos y la máxima ilusión para los españoles llegó en el tramo final del primer tiempo. Al minuto 39', Torres logró mandar el balón al fondo de la red, desatando el festejo ibérico. Sin embargo, tras la revisión del VAR o la decisión arbitral, la jugada quedó invalidada, manteniendo el 0-0 al entretiempo.
En el complemento, el cansancio empezó a pasar factura y la pizarra táctica entró en acción. Cabo Verde movió el banquillo primero con un triple cambio estratégico al minuto 61' (ingresando Costa, Semedo y Duarte) para refrescar piernas y sostener el muro defensivo.
Viendo que el tiempo se diluía, el seleccionador español quemó todas sus naves buscando desborde y frescura: Entraron Merino y la joya Lamine Yamal (sustituyendo a Ruiz y Gavi). Ingresó Dani Olmo por Torres. Y Nico Williams en reemplazo de Hernández.
A pesar de acumular tanto talento ofensivo sobre el césped, España se topó una y otra vez con una defensa firme impecable, que cerró el partido con los ingresos de Paulo y Arcanjo para amarrar el resultado.
Para Cabo Verde, el pitido final significó la gloria: un punto histórico ante una de las potencias del fútbol mundial. Para España, un llamado de atención y la obligación de replantear la efectividad de cara a los próximos compromisos.
La proxima fecha, España enfrentará a Arabia Saudita y Cabo Verde ira contra Uruguay.


